Capítulo 81. La noticia del accidente
—¿Quién eres? —preguntó una voz que resonó desde la parte inferior de la escalera de emergencia, rompiendo el silencio del frío pasillo de concreto.
Elara sintió que todas sus articulaciones se congelaban al instante. El eco de unos pasos pesados y acompasados ascendía por los escalones a una velocidad constante, creando un golpe intimidante que pareció estrujarle el corazón. La lata vacía que acababa de rozar con la punta de su zapato aún rodaba lentamente por el suelo de cemento, reflejando