Mundo ficciónIniciar sesión—Cierra la boca, Camila. Esas lágrimas no convertirán este suelo en tu escenario de nuevo.
La voz de Alejandro Abraham cortó el aire como una cuchilla. No apartó la mirada de Camila, que seguía sollozando con falsedad. Una de sus manos rodeaba de forma protectora la cintura de Elara, mientras la otra hacía una señal a los dos guardaespaldas que esperaban a lo lejos. Elara sintió el calor de la palma del hombre a travé







