Capítulo 45. Dos Herederos, Un Solo Trono
—Trae a ese bebé, pero no te atrevas a dar más de dos pasos desde la puerta si no has asegurado que todo tu cuerpo esté esterilizado.
Alejandro dio la orden sin desviar la mirada de Felix, quien acababa de calmarse en sus brazos. Su voz era grave, cargada de una autoridad que volvía el aire de la suite VVIP mucho más pesado. Gery permanecía rígido en el umbral, cargando a Diego, que venía envuelto en una manta azul claro. El joven parecía dudar, pero el aliento en la mirada de Elara le dio el