Capítulo 14. Mi esposa, mi secretaria
—Lo he terminado a tiempo.
La voz de Elara rompió el tenso silencio del despacho. Deslizó la tableta, mostrando una pantalla con cifras perfectamente organizadas. Alejandro se quedó petrificado; sus ojos recorrieron cada línea de datos con la precisión de un depredador. No encontró ni una sola fisura.
Elara acababa de resolver el caos administrativo dejado por su antigua secretaria en tan solo treinta y cinco minutos.
Alejandro estampó su firma digital con un movimiento brusco. Arrojó la tab