De un solo empujón, el hombre hizo que la chica que escondía su rostro detrás de sus hombros, se levantase y se acomodara la ropa. Él también a toda prisa se ordenó su pantalón y salió en busca de su amor, sin importarle dejar sola a la que se ha convertido en su esposa y protectora, ni siquiera una palabra le ha dicho, solo la hizo hacia un lado sin explicarle nada.
—Señor Nataniel, ¿quién… quien es ella? —Preguntó Camila con un nudo en la garganta, casi sin poder pronunciar las palabras porqu