El padre de Camila hizo un berrinche ante la negativa respuesta del agente.
—Todos ustedes son unos arruinados al igual que ese hombre que por ser apellido de peso le temen.
Se supone que son servidores públicos para velar por el pueblo, pero no, ustedes solo cuidan los intereses de los grandes adinerados.
Rezongó el hombre, sintiéndose impotente al saber que la justicia lo ha hecho a un lado y todo por el simple hecho de ser pobre.
—Retírese señor, no quiero tener problemas con Don Nataniel