Los padres de Camila han llegado a su casa y están muy molestos, se culpan unos con otros por haber arruinado los planes de conquistar al integrante menor de la familia Kaffati, pero a quien más le caen los reclamos es al señor, porque fue quien inició con la guerra y por eso el guardia de seguridad logró darse cuenta de que algo no andaba bien dentro de la casa.
—Esposo mío, no sé qué pasa pero la llave no entra. Parece como si fuera otra cerradura la que hay aquí. —Comentó la señora que está