Nataniel es muy precavido y entonces ordenó a uno de sus hombres que se quedase al lado de la muchacha, de esa forma su señor padre no tuvo la oportunidad de decirle nada para amedrentarla, más bien la felicitó e intentó darle un beso y un abrazo, pero el hombre que la cuida no se lo permitió, por órdenes de su jefe que como siempre es un buen desconfiado de sus amigos y no digamos de sus enemigos declarados.
—¡Qué bonito es el amor! comenzó a decir el padre al dar inicio a la ceremonia. —Quer