La chica se metió al baño y allí se cambió de ropa, salió envuelta en una toalla para taparse porque el short le ha quedado casi a mitad de la nalga y ella no está acostumbrada a esas cosas y menos frente a un hombre.
—No sé si tu madre no calculó bien mi talla, o es que lo ha hecho por picardía.
Comentó, avergonzada, pero a la vez le daba risa.
—Pareces una niña que viene saliendo de una montaña y todavía no ha botado el monte, te estás escondiendo del hombre que toda una noche te folló, buen