Capítulo 77. La mejor venganza
Cuando Valentina vio a la recepcionista y sobre todo al gerente, no pudo evitar sentir una creciente rabia interior al recordar las humillaciones a las cuales la sometió el hombre, cuando la echó del trabajo delante de los huéspedes y sus mismos compañeros, ridiculizándola y no teniendo la mínima compasión por ella.
No pudo evitar apretar sus puños a un lado de su cuerpo en un gesto de rabia, porque ellos fueron los responsables directos de sus desgracias, si no le hubieran ocultado la carta a L