Amor olvidado. Capítulo 39. Suspiro de felicidad.
Paolo la desnudó lentamente, dejando que la ropa cayera al suelo, y él siguió su ejemplo. Con sumo cuidado, la metió en la bañera y abrió el grifo de la tina. Empezó a humedecer los contornos de su cuerpo con el agua caliente, usando para ello las yemas de los dedos, sin dejar de mirarla con devoción.
—Eres hermosa mi Roxy, no dejo de observarte, de amarte, de venerarte, eres como una deidad, a quien adoro de manera ferviente —pronunció con voz ronca, mientras Roxy, a pesar de estar en la bañera