Capítulo 78. Una mujer despreciable.
Sara se quedó paralizada, no podía creer que su madre estuviera allí frente a ella. No tenía idea de cómo reaccionar, estaba tan atónita que sus sentimientos habían quedado congelados, Habían pasado años, demasiados, diría ella desde la última vez que la vio y ahora estaba ahí, rogando por perdón.
La mujer parecía visiblemente cansada, como si toda la ansiedad de los años de separación se hubiera apoderado de ella hasta aquel momento.
Marcelina, al ver el rostro de su hija, se acercó tratando