Mundo de ficçãoIniciar sessãoXimena observaba la pantalla de su laptop con una intensidad que hacía que sus ojos ardieran. Estaba sentada en la sala de monitoreo improvisada que Omar había establecido en una oficina vacía del piso cuarenta, rodeada de monitores que mostraban feeds de las cámaras de seguridad de todo el edificio.







