Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa sala de estrategia del piso cuarenta y dos olía a café recalentado y adrenalina cuando Omar depositó su laptop sobre la mesa de conferencias con un golpe seco que hizo saltar a todos los presentes. Eran las diez y media de la mañana, y el equipo que Sebastián había convocado de emergencia lucía tan exhausto como él: Mónica con el cabello recogido e







