Los documentos llegaron al día siguiente en un sobre manila sin membrete, entregados por un mensajero que no esperó firma y no dejó información de contacto. Ximena los leyó en el apartamento de Renata, sentada en la mesa de la cocina con un café que fue enfriándose mientras avanzaba página por página.
Eran once páginas. Lenguaje legal preciso, sin ambigüedad deliberada, con cada término definido en el glosario del anexo final.
El acuerdo especificaba: duración de seis meses a partir de la firma,