El expediente de la correspondencia de Madrid llegó a la Fiscalía en México la segunda semana de abril, cuatro semanas después de que Castro anunciara que tomaría tiempo.
Era más extenso de lo que nadie había anticipado.
Ciento cuarenta y siete páginas de documentación que Interpol había digitalizado del material encontrado en la oficina de Rodrigo Espinoza Fuentes. Cartas físicas, recibos, notas manuscritas, y copias de contratos que los investigadores españoles habían tardado tres semanas en c