Marzo llegó con el tipo de calor anticipado que Ciudad de México producía en las semanas antes de que empezaran las lluvias, ese período intermedio en que el aire era seco y denso y la ciudad parecía estar esperando algo que todavía no había llegado.
Ximena pasó las primeras dos semanas de marzo haciendo lo que había prometido que haría cuando las cosas urgentes terminaran: aprender sus empresas.
Viajó dos veces más a Guadalajara. Conoció a los directores de las clínicas, al equipo de la distrib