Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl consultorio del Dr. Fischer estaba ubicado en el piso catorce del edificio corporativo de Fontaine, en una esquina que ofrecía vistas panorámicas de Madrid que habrían sido impresionantes si alguien hubiera estado de humor para apreciarlas. Las paredes estaban pintadas en un tono beige que pretendía ser calmante pero que de alguna manera lograba ser profundamente deprimente, y el único arte que colgaba era una serie de







