La noche era tranquila, y el silencio envolvía la habitación como un manto pesado. Nyxara se encontraba durmiendo profundamente, su cuerpo relajado bajo las sábanas, mientras Vaelior descansaba a su lado, su respiración acompasada y suave. Pero la calma no logró durar mucho, porque el sonido del teléfono rompió la quietud, su vibración insistente resonaba en la masita de noche como un eco que parecía demasiado fuerte para la hora. Y Nyxara se limitó a abrir los ojos lentamente, su mente aún per