Capítulo 49: La mascota
Los ojos azules de Ashley se entornaron un segundo.
—Porque yo no necesito un papel firmado para estar en su vida. Y porque, a diferencia de ti, yo no estoy aquí por obligación.
Se acercó aún más, ya sin disimular esa superioridad helada.
—Te han dado un vestido blanco, sí. Te han dado una fecha, sí. Y pronto te casarás con él. Pero eso no significa que te hayan dado a Damian.
El nombre le raspó a Ariadne por dentro, como si alguien se lo hubiera dicho al oído con inten