Capítulo 8
Bruno empuja a Nicolás, quien cae al suelo, mientras ayuda a levantar a Ariadna, que tiembla visiblemente.
—¡Ella es mi esposa! —gruñe el lobo mientras se acerca y golpea a su hermano, que sigue en el suelo.
—Deja de engañarte, ella es mía, me desea. Ariadna merece estar a mi lado, con un ganador, no con un bastardo —responde Nicolás, limpiándose la sangre que brota de su boca.
—Vámonos, no quiero que pelees —le suplica Ariadna a Bruno mientras se coloca el vestido con rapide