La pelea siguió y era brutal, pronto el fino traje hecho a medida que el joven CEO vestía, se había arruinado, el luchador profesional golpeaba fuerte, pero la furia encendida en Lucien Black, por haberlo visto besar a la fuerza a la única mujer que había amado en su vida, no le dió tregua
Lucien Black, era despiadado y algo sádico, le dió la paliza de su vida a aquel hombre que se atrevió a tocar a Milán, la sangre estaba por todas partes del trabajado cuerpo del empresario y por todas partes e