Había pasado, era como si el tiempo nunca hubiera pasado y los enamorados pudieran quererse y entregarse el uno al otro
Lucien Black,, acarició la espalda de Milán suavemente hasta hacerla dormir, se mantuvo así por bastante tiempo hasta que el mismo se quedó dormido, cuando abrió sus verdes ojos todavía estaba oscuro, una manta le cubría su desnudes, intentó buscar con la mirada a su mujer pero no la vió por ninguna parte, en su lugar estaba su asistente Porto, él estaba sentado en la silla de