Angelo, poco a poco fue calmado a Milán, hasta que se quedó dormida, ella lo tenía tomado de la mano, era como si fuera su salvador y su ancla, lo que debía ser su hermano Lucien en estos momentos, solo que la joven embarazada no quería verlo ni en pintura
Al poco rato Angelo, salió a informar a la familia lo que había sucedido
— ¡Angelo! ¿cómo está ella y el bebé? ¿la viste? ¿ya se encuentra mejor? — Lucien, bombardeaba de preguntas a su hermano menor, la ansiedad que tenía por ver a su espos