Al día siguiente Angelina y su dominante esposo estaban a media mañana en el hospital, ahí encontraron a su hijo que seguía en la sala de espera, él estaba enviando unos correos
Venían a relevarlo pero lo mucho que pudieron hacer es convencerlo de que fuera a comer algo y tomara una ducha, Milán no despertó en todo ese día hasta ya casi al anochecer
— Yo... ¿dónde estoy? ¿qué me pasó? — ella quiso levantarse pero una enfermera se lo impidió, la joven estaba tratando de entender que estaba pasa