pesar de la furia del padre y del abuelo, la boda de Juliana con Lenitzer se preparó, habían hecho todos los preparativos en el lapso de un mes y medio, todo era un caos, Luciana había tenido que dejar la oficina otra vez y ayudar a su única hija con lo que conllevaba las flores, la iglesia, el banquete, la orquesta y todo lo demás
Ese día los padres del CEO Alemán habían llegado a los Estados Unidos para conocer a la novia de su hijo y su familia, después de instalarse en la mansión de su hi