Ese día había sido demasiado emotivo para Juliana, el embarazo amplificada sus emociones, Lenitzer se encontraba bailando con su madre y Juliana con su imponente padre
— Mi princesa, que pronto te fuiste del nido familiar, pero si es para buscar tu felicidad sabes que papá te apoya
— Lo sé papá, eres por mucho el mejor padre que me pudo haber dado la vida, te quiero mucho a ti y a mamá — padre e hija disfrutaron del hermoso vlas que la orquesta tocaba, Julien Torrenegro entregaba ese día uno de