PUNTO DE VISTA DE EMBER
Abro la ducha. El agua sale fría durante los primeros segundos, luego hierve, y me meto debajo y dejo que me queme.
—Ember —dijo Rayana de nuevo, con voz más suave, cerca de la puerta del baño—. Para lo que te sirva… estoy aquí. Si quieres hablar. Sé que no somos… —Hace una pausa—. Sé que no me lo he ganado. Sé que he sido difícil. Manipuladora. Probablemente horrible, para ser sincera. —Otra pausa—. Pero hablaba en serio sobre este viaje. Quiero aprender lo que signific