Mundo ficciónIniciar sesiónPOV DE EMBER
Conduzco.
Es una cosa pequeña, quizá nada para cualquiera que mire, pero mis manos en el volante se sienten como una reclamación.
Durante semanas, otras personas me han llevado a sitios. Knox cargándome por pasillos, Nathaniel al volante de coches de huida, los guardias de Rafael arrastrándome a través de bosques.
He sido una pasajera en todos los sentidos de la palabra, movida de un lugar a otro







