PUNTO DE VISTA DE EMBERRafael aprieta la mandíbula. Algo se mueve tras sus ojos, un dolor extraño que me revuelve el pecho. Sin embargo, retrocede y levanta ambas manos con las palmas hacia afuera.
—De acuerdo. —Deja caer el sobre de papel manila a mis pies. Cae al suelo con un fuerte golpe—. No me lo llevo. Es tuyo. Tu verdad. Tú decides qué hacer con él.
Se dirige a la puerta y se detiene.
“Pero cuando te rompa el corazón hoy —y lo hará, Ember, porque eso es lo que hace— no digas que no inten