PUNTO DE VISTA DE EMBER“Despierta, despierta, rayito de sol.”
La voz interrumpe mi sueño, brillante, estridente y demasiado viva para esta hora intempestiva.
“Dije: ¡Despierta, despierta! ¡Levántate y brilla! ¡Arriba y a por ellos! ¡Carpe diem! ¡Aprovecha el…!”
“Rayana.” Mi voz suena como grava arrastrada sobre papel de lija. “¿Qué estás haciendo?”
Te estoy despertando. Obviamente. Ahora, el desayuno. Tengo varias opciones: huevos Benedict con salmón ahumado y alcaparras, o unas gachas de avena