Mundo ficciónIniciar sesiónMATEO.
Estaba realmente preocupado, porque por más que marcaba su número nadie lo cogía al otro lado, y estaba empezando a impacientarme.
Colgué el teléfono después de intentarlo por enésima vez, y me volví hacia la puerta, tirando el cigarrillo al asfalto. Yo no fumaba, no solía hacerlo, a no ser que estuviese realmente histérico, y aquel por supuesto era el caso.
Miré hacia la







