Mundo ficciónIniciar sesión(CALIPSO)
Aquella mañana me centré de lleno en mis estudios, en la universidad, y desconecté del mundo, necesitaba hacerlo, necesitaba dejar de pensar en Mateo o me volvería loca.
La mañana fue tranquila, y a la hora de la comida en la cafetería, Boris me hizo salir de mis pensamientos con sus historias de “maromos”. Al parecer se había liado con siete tíos aquella semana, uno para cada día, y eso no era







