Mundo ficciónIniciar sesiónAdén llegó hasta la mesa donde lo estaba esperando Theo, pues tenía que ir a buscar sus objetos personales dentro del restaurante de comida china rápida. Como era costumbre él estaba entretenido con su libro cuando el chico con la mochila a cuesta suelta:
—Así te ves tan atractivo—espeta Adén—. Con razón el muchacho de la otra vez se enamoró… ¿Cómo es que se llamaba? ¿Dalmi?







