Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche del enfrentamiento había llegado, estaba oscura y tenue, pues el ambiente de celebración había desaparecido. Todos los presentes se incomodaron, pero muchos hicieron caso omiso.
Adén invitó al balcón a Theo, se apartaron de la muchedumbre para conversar. El pálido seguía cabizbajo, mientras el moreno nervioso se traqueaba los dedos sin saber qué decir.
—Perdón por desaparecer —dijo por fin







