Theo
Dios santo, podría haber estado mi madre y de ser así, estaría planeando la boda. La mujer no piensa o piensa lo suficientemente bien y quiere conseguir exactamente eso, que mi madre nos vea juntos.
— ¿Qué carajos haces aquí? —aprieto los dientes
— Solo quería pasar tiempo contigo —trata de hacer mohín con los labios, pero no lo consigue —¿Quién es ese niño?
— No te he dicho que no quiero que aparezcas sin avisar —sentía el enojo brotando —. Esto no funciona, nosotros no vamos a ser nada A