Cap. 91
Su vista permanecía fija en el precioso paisaje pintado específicamente para ella: un precioso atardecer, el cielo arrebolado y la transparencia organdí. Si la naturaleza no fuese así de maravillosa en la costa, podría asegurar que el chico a lado de ella había planeado todo con lujo de detalle.
Disfrutó de la vista a medida que el sol se ocultaba conforme los minutos pasaban, sonrió al sentir los brazos de su amado rodearla con más fuerza al darse cuenta que estaba unos centímetros alejada, la