Cap. 86
—Lo sé, lo sé, es solo que usted parece tan joven que nunca hubiese imaginado que tenía una hija. — Inmediatamente, el chico comenzó a mostrarse más cómodo en compañía de su profesora, rompiendo con la lejanía habitual entre maestro y estudiante. Violette, intentó retroceder, encontrándose acorralada entre el automóvil y el joven. — Dubois-, usted es muy linda. — Susurró, avivando un violento sonrojo en las mejillas de la peli-negra.
—Señorita Camille…yo. — Estupefacta, Violette colocó una mano