Cap. 52
¿Estas bien?— Aquella voz tan reconocida logro paralizarla tanto como al chico frente a ella. De la nada, Edmond aparecía como nada más y nada menos que un salvador. Impulsado por los celos, el hombre se abrió pasado entre la gente a base de empujones, logrando arribar hasta la barra. Había seguido discretamente los movimientos de la peli-negra mientras él se encontraba charlando con el dueño del lugar, un antiguo conocido de Gerard. Al ver como la madre de su hija era asechada por un lobo hamb