Capítulo 23

Unos mechones rubios se asomaron y una risita se oyó,tragué saliva y en cuanto esa puerta al fin me dejó verlo por completo lo tomé en mis brazos.

—besé su frente—Mi pequeño sol—lo rodeó con mis brazos en su cintura.

Sus bonitas y delicadas pecas me recibieron junto a sus brillantes y hermosos ojos.

—Oliver—solo dos segundos después de decir mi nombre se largó a llorar,yo le seguí.

Sus brazos me rodearon y los míos lo sujetaron con más fuerza,ocultó su rostro en mi cuello y caímos al suelo,sent
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