Advertencia.
Al día siguiente, bien temprano suena mi móvil, nunca me pregunté como logró conseguir mi número, pero lo obtuvo.
Contesté algo dudosa, era una llamada desconocida en mi móvil, no se registraba ese número pero sabía bien que era esa persona.
—¡Hola! Dije esperando escuchar su voz.
—¿Ya estás lista?, era el tal Ibrahim.
¿Cómo llegamos a eso, no lo sé?
Son preguntas sin respuestas, que vuelan en mi mente.
—¿Espero que ya te hayas decidido? Pero antes solo escucha lo que te voy a decir;
Me