Pablo no esperaba que Adrián le hiciera una pregunta tan directa.
Como ya estaban divorciados, no tenía motivos para ocultarlo.
—Sí. Me gusta desde que la vi por primera vez.
Su voz era suave, pero firme.
Sostuvo la mirada de Adrián sin temer que lo examinara.
Sus sentimientos por Elena eran sinceros.
Aquella franqueza provocó un resoplido de Adrián.
—¿Y a ella le gustas tú?
Pablo sonrió ligeramente.
—Voy a hacer todo lo posible por conquistarla. No importa cuánto tiempo me tome.
Adrián se levan