Residencial Bosques del Valle.
El baño estaba lleno de vapor.
Natalia descansaba en la tina y rozaba la espuma con la muñeca, formando pequeñas ondas en el agua.
Sostenía una tablet para mirar las cámaras de la entrada.
Un carro se detuvo, Julián bajó y enseguida el timbre empezó a sonar con insistencia.
Por la insistencia con que tocaba, debía de estar enojado.
Natalia sonrió, se levantó sin prisa, se enjuagó la espuma y se puso una bata de seda.
Cuando abrió la puerta, afuera caía una lloviz