Mundo ficciónIniciar sesiónLas chicas iban de camino al salón de eventos del hotel, debían traspasar el lobby, del pasillo de las oficinas de los dueños venían muy elegantes con esmoquin Bernhard y Sebasthian, Bernhard ofreció su brazo a Elena y Sebasthian a Belinda, Brenda no tenía inconveniente en entrar sola, pero Bernhard le ofreció el otro brazo.
—Ven conmigo hermosa, hoy más que nunca seré objeto de envidia, del brazo de las mujeres más bellas de país, la tercera la lleva mi hijo.<







