Trampas, verdades y más (3era. Parte)
Unas horas más tarde
New York
Kelly
Todo esto todavía me resulta absurdo. Incomprensible. Como si estuviera atrapada en una pesadilla que no termina. No logro entender cómo, en cuestión de horas, mi mundo se vino abajo. Una simple llamada. Un timbre cualquiera en el celular, uno más de tantos… y, sin embargo, ese fue el instante exacto en que todo se quebró. El momento en que me hundí en un dolor tan profundo, tan feroz, que aún me cuesta respirar.
Ni siquiera lo vi venir. Estaba tan concentrad