Matrimonio por apariencias (3era. Parte)
La misma noche
New York
Robert
Construir un imperio no es cuestión de suerte. Es una maldita ciencia. Un arte reservado solo para los que saben leer el tablero antes de que las piezas se muevan. El dinero, claro, ayuda. Pero es solo la herramienta. Cualquiera con una herencia o un golpe de suerte puede llenarse los bolsillos. Lo difícil es mantenerlo. Lo verdadero… es crear algo que nadie pueda derribar. Y para eso se necesita más que capital. Se necesita visión. Frialdad. Capacidad de actuar c