Capítulo 27: Juego.
Había transcurrido un mes desde la visita de la madre de Amelia a la casa de Maximiliano, el abuelo se había comportado con "normalidad", aunque las preguntas ocasionales que querían tenderle una trampa a la mujer, no se detenían, algo le decía a Amelia que no se detendría hasta que toda aquella farsa continuara.
La noche había caído, los días cada vez eran más particulares, su insomnio no había frenado, mucho menos lo haría mientras siguiera durmiendo con él.
Como cada una de las noches, lueg