En una villa en las afueras.
Claudia miraba a Ana y Gaspar, sentados frente a ella, y dijo con resignación: —Tío, tía, no es que no quiera ayudar, pero como han visto, desde que la compañía quebró, Cedro no me deja meterme en nada. Ahora no salgo de casa, no puedo hacer nada para ayudar.
En realidad, Claudia no quería buscar a Cedro.
La última vez perdió una suma de 20 millones, y aunque los demás vieron que Cedro la ayudó, mostrando lealtad y afecto, solo Claudia sabía que esta vez Cedro realme