Fabiola no dudaba de que si Benedicto estuviera frente a ella ahora, sus palabras definitivamente la sacarían de posición.
Había un poder mágico en él.
La magia de poner a la gente de su lado.
Incluso Patricia, quien antes pensaba que un joven rico como Cedro no era digno de ella, ahora estaba del lado de Benedicto.
¡Fabiola sabía que tenía que mantener la cabeza fría!
Ella presionó sus sienes con fuerza hasta que el dolor estabilizó su respiración y finalmente soltó.
Saca su móvil y vuelve a ab