—Para atrapar a mujeres ingenuas como nosotras, los hombres son extremadamente pacientes, ocultando hábilmente su verdadera naturaleza para parecer caballeros perfectos, nunca enojados, siempre de nuestro lado, apoyándonos y sorprendiéndonos de vez en cuando.
Fabiola escuchó sin expresión en su rostro, pero con una creciente inquietud en su corazón.
Cada palabra que decía la mujer parecía describir a Benedicto.
—Fui tan ingenua, creyendo realmente que había encontrado el amor, confiando ciegamen